lunes, 7 de mayo de 2018

Aquella fatídica noche de luna


Creo que extraño a alguien, pero no tengo a nadie a quien extrañar. Extraño el extraño a alguien. La noche y el extrañamiento son socios insoportables de la melancolía. que es esta  sensación de falta? es una falta concreta o es la gran falta de la condición humana haciendo carne aquí? carne? no se extraña con el alma? no quiero ni que se aparezca la palabra amor. Apareció!











Recién terminaba de llover, las calles mojadas. El aire fresco entrando por la ventana.
Era una tarde de Marzo, fines de marzo. Días en que por la mañana refresca, salís con camperita o buzo y al volver de trabajar por la tarde te cagas de calor, el sol te quema la cabeza. Te resfrías, a la noche vuelve a refrescar y así. Una cagada de clima.
Recién me despertaba de una siesta violenta. Estaba tan cansado que me quede dormido en la cama con las zapatillas puestas. Y eso que yo en la cama tenía una sola regla: nunca con las zapatillas puestas.
Había cumplido 32 años, estaba viejo y arruinado.
No tenía trabajo. No tenia amor. No tenia ningún talento. No había sido un buen año, ni una buena vida.
Salí al balcón a fumar un cigarrillo, paso un tipo vestido de obrero. Pobre infeliz, le pagan lo suficiente como para que viva para al otro día tener que volver a trabajar. Nunca van a pagarle lo suficiente como para mandar el trabajo a la mierda.
Estaba desempleado no tenía dinero.  Había gastado 50000 pesos en restaurar un piano que después de 4 meses hoy , me entregaron. Vinieron temprano 7:50 am de un sábado a traerlo. Dos tipos lo cargaron por la escalera. Estuve tocando toda la mañana, por eso caí rendido en la cama. Le di duro a las teclas y al whisky. Toque brahams, chopin, bach.
Vivía de lo poco que sacaba de los recitales de rock. En febrero toque como solista en un festival de pueblo, fue un fracaso, me bajaron del escenario al 5to tema, por no tener algo "mas movido" los viejos querían escuchar cumbias y románticos de los 70 s. A la mierda con ellos.
Estaba organizando una movida en un centro cultural de tapiales. Estuve en algunas lecturas de poemas en Palermo. Fueron anunciadas como "la vuelta de Remy Le blanc" aunque en realidad yo nunca me había ido a  ningún lado. Aunque si es cierto que había desaparecido un poco de la vida pública.  Solo toque en el 2017 8 veces en el año.
No había publicado nada, seguía sin publicar. No se me ocurría sobre que escribir, se había muerto mi inspiración.
2016-2017 me había enamorado y conseguí un trabajo decente, eso arruino mi talento.
Ya me había librado de eso.
Ella me hecho del lugar donde convivíamos y volví al conurbano bonaerense. Mas precisamente al centro anarquista de altolaguirre 1999. Lugar que caí de okupa cuando mis padres me largaron a la calle.
Librarme del trabajo no fue difícil, cuando el amor me abandono, las drogas, el alcohol y la depresión ocuparon su lugar. Empecé a llegar tarde al trabajo. Tenía mal humor, molestaba a mis compañeros Amenace a mi jefe, etc.
Me indemnizaron.  Con esa plata pague el arreglo del piano y con eso comí y bebi, estos 4 meses, hasta hoy.

Una  chica rubia rapada del costado derecho,  de unos veinteypico de años paso por la vereda de enfrente y me miro frunciendo el entrecejo. Yo llevaba a la boca el segundo cigarro y la observaba desde mi terraza. La noche empezaba a caer. Tenía unas calzas negras, una remera  blanca con letras rojas que decia: red hot chilli peppers y una camperita negra. Venia o iba a algún trabajo, seguro horrible.  Caminaba a paso apurado, estaba desabrigada para el clima y justo volvía a llover. Me metí adentro.  Se escucharon las campanas de la iglesia. Eran las 19 hs.
Abrí la heladera. Dos botellas de agua, un sachet de leche, tres manzanas, dos cubeteras, media coca-cola y un pote de dulce de leche.
Pensé en las madres haciendo malabares con el sueldo de su esposo para alimentar a sus familias. No es fácil ser argentino y pobre. Tenía muchos motivos para deprimirme. Decidí no pensar en eso.
Prepare unos mates. Encendí la radio, se escucho :

Hoy en nuestro programa radial 
" Esta noche nos aleja un poco del suicidio: (dos puntos)"
Hablaremos de
Internet y masturbación.

Gire por el dial, Arjona, cumbia, política, mas cumbia, Sabina, Despacito, tango, mas cumbia, política. Apague el maldito aparato.
Sonó el teléfono de línea. Deje que suene hasta que corto. Recién cuando volvió a sonar atendí.
Uno aprende algunas cosas en la vida, solo cuando la llamada es importante vuelven a discar tu numero.
banco de esperma buenos noches - dije
 era la voz del detective Potenasky  - tenes lo 500 pesos que me debes? - dijo
estoy en eso -  respondí
la necesito
yo también, estaba pensando en pedirte más.
que cagada, escribiste al menos algo que pueda publicar?
no, pero estoy trabajando en eso.
pi-pi-pi . Corto.
Me tire en el sillón frente a la tele. Mirando por la ventana. A un tipo se le había quedado el auto y esperaba a alguien que venga a remolcarlo.
Casi me quedo dormido otra vez. Me despertó el sonido del whatsapp, salí a mirar la luna que esta hermosa decía el mensaje. Era de la chica que me gusta. Salí afuera, llovía y estaba nublado.
Esta hermosa como tus ojos- le respondí.
Ella estaba vacacionando en un paraíso tropical cerca del trópico de cáncer y yo tirado en el sillón mirando la gotera del techo rascándome los huevos a través del agujero del pantalón.
Prendí el televisor, puse youtube, busque un documental  de Einstein.
Cuando el documental termino llegue a la conclusión de que es bueno ser Einstein, que las minas pasen con su coche a buscarte por tu casa, contribuir a crear una bomba de destrucción masiva.
Prendí otro cigarrillo. me quede sin.
Nada bueno ni relevante iba a pasar esta noche.
Así que agarre dos envases de cerveza y fui para el kiosco de a la vuelta. Salí sin paraguas, cuando llegue a la otra esquina comenzó a diluviar torrencialmente.  Estaba justo a mitad de camino, entre volver al departamento o ir al kiosco.  Tenía que tomar una decisión.
La vida está llena de posibles y entre todos esos posibles esta la imposibilidad de todas las posibilidades: la muerte. La vida está llena de pequeñas decisiones y aunque les restemos importancia. Son esas pequeñas decisiones las que marcan el destino de nuestras vidas.
- dame dos brahamas y un paquete de 20.
- Phillips Morris? - pregunto ella, era la chica rubia rapada que había visto hace algunas horas.
- si como sabias?
- como no saberlo, vos sos Remy Le Blanc el gran Poeta. Te leí.
Me tomo completamente por sorpresa.
- y que te pareció lo que leíste?
- agrandado y sin talento. Te imaginaba con mas pelo, aunque no sos tan desagradable en persona.
- Me reí.
- No sé de qué te reis estúpido, dijo. y me revoleo el vuelto por los aires.
- epa - dije agachándome a agarrar los billetes antes de que se vuelen afuera del toldo y se mojen - guarda que es lo único que tengo.
-  De verdad no te acordas de mi? dijo
La mire sin comprender.
Desde que deje de convivir en capital, pase por barios barrios y lugares. Dormía por las noches en varios lados,  estuve en Mar Del Plata un mes, volví aquí y dormía en casa de amigos, bancos de plaza, casas de señoritas, salas de ensayo, hasta estuve dos semanas durmiendo en lo de mis padres cuando se fueron de vacaciones. Finalmente volví al centro anarquista. Cuando caminaba por la calles del barrio, la gente me saludaba. Aunque desaparecí por 2 años, se acordaban de mi. Yo no tenía ni idea de quien carajo eran.
Desde que estaba instalado en el barrio, salía a la calle muy poco. y siempre de noche.
- Estuviste hace dos sábados acá, como dos horas hablando del gran escritor y músico que sos. Te tomaste dos cervezas en la vereda. Me dijiste cosas de un nuevo libro que estas escribiendo, que estas esperando un piano.  Anotaste mi numero de telefono en tu antebrazo y nunca me llamaste.
- Realmente no me acuerdo - Dije - Ya tengo el piano en casa, si venís te lo muestro. Avance algo en el libro me gustaría leertelo.
- Salgo a las 12 y voy para allá.
- tráete unas cervezas
Llegue al departamento, me cambio la ropa que estaba completamente empapada.  Prendo  la computadora, enciendo un cigarrillo y me sirvo cerveza. Barro un poco la habitacion, cambio las sabanas de la cama.
Comienzo a escribir este texto, aun soy joven, me queda algo de talento. Aun no estoy liquidado. La suerte puede cambiar.
Justo ahora escucho unos aplausos. Debe ser ella. Prendo una vela roja y la pongo sobre el piano.
sirvo otro vaso.
Bajo a abrir.