lunes, 21 de diciembre de 2015

8 am esperando que habrá el chino para comprar más birra"





Cuando llegan a viejos,
los hombres se lamentan
por haber perdido el tiempo,
lamentan
 su cobardía,
por no haber perseguido sus sueños.
Reprochan entre puteadas por lo bajo
ante todos, su rencor.
En los bares los viejos sabios
nos advierten y nos previenen:
Ojo que todo esto es ficción,
Cuidado que la vida pasa por otra esquina.
Todo siempre fue decadencia
hasta la muerte,
Ellos no se dieron cuenta
o disfrazaron las señales con mentiras.
Una hermosa mujer
con un cuerpo escultural
y tetas de ensueño
lustra el caño con su cuerpo sudado,
mientras los viejos refunfuñan su mala suerte.
A esta hora una mujer divina sonriendo
está dando a luz
al sepulturero, que lanza su primer llanto al mundo
y en veinte años cavara mi tumba.
Mientras yo rio y espero
que el chino abra el supermercado,
que en la noche no haya desenchufado la heladera
y las birras están frías.
Es mejor tener una buena resaca
y una cirrosis a punto
que  haber desaprovechado la juventud
y tener que lamentar de viejo

todas las vidas no vividas.