miércoles, 30 de enero de 2013

El Olvido de lo que nunca existio....

... o El regreso de La Novia equivocada

Un rolex trucho gastado y cansado dio las 18:00 en el brazo de Osvaldo. Recordó que este reloj se lo compro a un africano en plaza Miserere, hace cuánto 5 o 6 años no recordaba bien. Era un milagro que todavía andará.

Se dirigió hasta donde el fichero, marco. Saludo con una sonrisa al encargado y gano la puerta. Se paró en la esquina de Agüero y las Heras. Contemplo la biblioteca, pensar que había pasado largas horas ahí dentro, cuando estudiada literatura, carrera que a poco de empezar abandono.
Se rasco los huevos, prendió un pucho y bajo por libertador hasta plaza Francia dio un par de vueltas, mientras meditaba 
- toda esa gente ¿cómo pueden ser felices?-

De repente callo el ocaso, el reloj marco las 19:00 hs. Enfilo para el Roxy bar.
Pidió una cerveza negra, la rutina de siempre: laburar de 6 a 18 de lunes a sábados a la salida ir al Roxy y tomar una negra, los domingos visitar a la vieja, a algún amigo o contemplar la idea del suicidio solo, tirado en la cama viendo caer el techo.

Le gustaba el bar, todas esas guitarras colgando, las fotos de sus ídolos de la adolescencia, todos estaban allí Richard, Jimmy page, Hendrix, Pappo.
Cuando era joven había cantado en una banda de rock de barrio, soñaba con ser una estrella, todavía soñaba. Pero la vida no es lo que uno se cree o lo que uno se imagina, es lo que es, solo eso es...

Pero el destino a veces nos encuentra, cuando más nos alejamos de él.
¿Ser un lava copas en una confitería cheta? (léase chota) ese no era lo que quería!! Algo mejor le depararía!!! Le gustaba creer o le gustaría creer.

Tomarse una cerveza allí entre toda esa gente, le sentaba bien. Se sentía un triunfador, si eso era, entre toda esa gente... Tomando una cerveza era un triunfador. Era el único momento del día en que se sentía así.

Una cerveza allí representaba el 40 % de su ganancia al día, por eso solo tomaba una. De ahí pateaba innumerables calles hasta Virasoro y Charcas donde alquilaba un depto. Un piso humilde pero confortable hace 3 o 4 años alquilaba allí Un piso modesto, baño, una pieza, un living-comedor.
La rutina proseguía siempre igual, comer algo, hacer zapping, leer un libro, escuchar algún disco, tomar vino hasta desmayarse....

Esa noche a las 22 sonó el timbre, era tarde para evangelistas y su madre no sabía su dirección
 -¿quién es? pregunto intrigado
- Soy yo Martín, soy paula... abrime
Osvaldo abrió la puerta, una muchacha de unos 35 o 30 años yacía allí, morocha, de pelo largo, ojos verdes, 1,65 cm, 50 kg
- Hola- Ella lo abrazo, larga y tendidamente - no me mires con esa cara, hace cuanto que no nos vemos 5 o 6 años?
El trato de hacer memoria 5 o 6 años, seguramente hace 5 o 6 años ella tendría 25 o 30 años, seguro seria hermosa, no la recordaba. 5 o 6 años compre este reloj, pensó.
- No me vas a invitar a pasar, dijo ella invitándose.
- Si pasa, espérate que ponga pantalones no esperaba visitas.
- Seguís igual Martin, discos desparramados... mugre, no cambiaste nada.
- jajá, si soy como un melómano, pero sin guita- Dijo el, abrochándose los pantalones
- ¿No me vas a invitar un trago? dijo Paula apoyándose en el sillón
-Sí, disculpa mis modales- dijo y busco en su alacena el mejor vino que tenía, un bordolino, sirvió para los dos
-No sé, si te estoy incomodando, Martín
- No para nada, estoy solo. ¿y tus viejos?
- Viven en Santiago, estoy pensando irme a vivir allá, ¿vos, los tuyos?
- Yo siempre igual, mi viejo murió del corazón
- Martin!!! Pobre tu vieja!
- Fue hace dos años... Hablemos de vos...
- Tuve un hijo, con Sergio. Hace dos años y vivía con él. Hasta ayer, me fugue me canse de que me pegue. Deje a Hernancito con mi hermana, necesito plata para los pasajes a Santiago. Discúlpame que te joda, no tenía a quien más recurrir.
- No hay problema, yo te voy a ayudar- dijo Osvaldo y sirvió otra ronda

La charla siguió con temas triviales... El clima... Política.. Inflación... Devaluación del dólar... Los años perdidos... Los sueños no cumplidos... Las promesas no cumplidas.... El desengaño... Tomaron más vino

- Te acordas lo bien que la pasábamos juntos, Martin?
- Tuvimos nuestros buenos momentos....
- Quiero hacerte el amor Martin...
- No hace falta, nena.
- ¿Porque nos separamos, nene? nos llevábamos tan bien!
Osvaldo creyó entonces realmente haber amado a esa mujer, o tal vez es que todas las historias de amor se parecen.
- Yo me canse de vos, o vos te cansaste de mí ¿Que importa? Nuestros proyectos no concordaron... es mentira que el amor es la respuesta a todo, es mentira que el amor todo lo perdona... No existe el amor sin condiciones. Nena, no sé porque termino... solo sé que se terminó un día...La llama se apagó y así fue... El amor se fue y con el nosotros...
Entonces sus ojos brillaron raros y Ella comprendió lo que Él ya sabía. Y Él se dio cuenta de que Ella se dio cuenta, de que lo que Él ya sabía. Pero ya nada Importaba...
- Cállate, haceme el amor, y mañana acompáñame a buscar a Hernán y después llévame hasta retiro... -

Y el accedió gentilmente…